No hay plan: Con fotos no se resuelve crisis
“Un barco sin rumbo termina siendo esclavo del viento”. Tal como lo han planteado los partidos de oposición, el PLD y la Fuerza del Pueblo, el gobierno del presidente Luis Abinader aparenta no tener metas claras, objetivos definidos ni un plan concreto para mitigar los efectos de la crisis en Medio Oriente, cuyas repercusiones podrían impactar de manera significativa a la República Dominicana.
Las dos reuniones o “pasarelas” realizadas entre funcionarios del Gobierno y representantes de la oposición han dejado más interrogantes que respuestas. Más allá de las fotografías y los gestos protocolares, no se ha presentado al país una hoja de ruta clara que permita enfrentar un posible escenario económico adverso. Por el contrario, las declaraciones ofrecidas tras esos encuentros advierten sobre un posible “desastre” económico, lo que incrementa la preocupación en la población.
Además, preocupa que, pese a la magnitud de la situación internacional, el Gobierno no haya presentado a la oposición ni al país un plan estructurado con medidas preventivas y estrategias concretas. La historia económica dominicana demuestra que la falta de previsión puede tener consecuencias graves, como ocurrió durante la crisis vivida a inicios de los años 2000. Ante este panorama, la ciudadanía espera más que reuniones protocolares: exige planificación, transparencia y acciones claras para proteger la estabilidad económica nacional.
Un gobierno que no tiene un plan, con funcionarios señalados por derrochar dinero en viajes y con cuestionamientos de corrupción en instituciones importantes que deben jugar un papel clave para combatir la crisis, como el Ministerio de Agricultura, Promipyme y el Banco Agrícola, genera aún mayor preocupación. Los préstamos solo se los otorgan a compañeritos con el cuento de «tasa cero», mientras que los agricultores no tienen las condiciones para sembrar.
Y como dije al principio, seremos esclavos del endeudamiento y la improvisación de un gobierno que no sabe hacia dónde dirigirnos.