Vecinos de Paiporta indignados por visita de Pedro Sánchez: «¡Baja del coche, hijo de puta!»
La reciente visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de los Reyes de España, Felipe VI y Letizia, a las zonas afectadas por la tormenta DANA en Valencia ha desatado tensiones.
En la localidad de Paiporta, varios vecinos, armados con palas y escobas utilizadas para limpiar los destrozos, mostraron su descontento con Sánchez, a quien lanzaron insultos y exigieron que se fuera. Las expresiones de frustración aumentaron cuando algunos asistentes comenzaron a llamarlo «asesino» y «hijo de puta». Ante esta situación, Sánchez decidió retirarse de la zona, aunque el Rey y la Reina permanecieron para escuchar las experiencias de los vecinos.
La Reina Letizia se mostró visiblemente afectada al escuchar los relatos de aquellos que sobrevivieron a la riada, muchos de los cuales perdieron a familiares y amigos. “Es comprensible su frustración, cómo no van a sentirse así”, comentó la Reina, entre lágrimas.
El Rey Felipe VI, quien escuchó atentamente a los vecinos, ofreció su hombro como apoyo a algunos que rompieron en llanto. A pesar de las recomendaciones de la Guardia Real de abandonar el área por seguridad, el monarca optó por permanecer junto a la comunidad afectada.
La tormenta DANA ha dejado un saldo devastador en varias comunidades autónomas, incluyendo Valencia, Castilla-La Mancha y Andalucía, con al menos 217 víctimas mortales y una gran cantidad de desaparecidos. Las fuertes lluvias e inundaciones provocaron un escenario catastrófico el pasado martes, arrasando con vehículos, viviendas y negocios en cuestión de minutos. Letur (Albacete) y las provincias andaluzas de Málaga y Cádiz también han sufrido graves daños.
Este domingo, unos 4,000 soldados fueron desplegados en la región para continuar con las labores de rescate, con un refuerzo de 1,000 efectivos adicionales en camino. Las autoridades y voluntarios, movilizados ante la falta de respuesta inicial del gobierno, trabajan incansablemente para despejar el barro y los escombros que aún cubren las calles.
Uno de los focos de preocupación está en el centro comercial Bonaire, en Aldaya, cuyo estacionamiento subterráneo, con capacidad para 5,700 vehículos, quedó completamente inundado. En el momento de la alerta, unas 700 personas estaban en el centro comercial. Las autoridades han comenzado las tareas de drenaje del agua, temiendo encontrar cadáveres en los vehículos que quedaron atrapados.
Mientras las comunidades afectadas intentan recuperarse, persisten los cortes de agua potable y la escasez de productos básicos, añadiendo dificultades a una situación ya crítica. La visita del Rey y de la Reina fue recibida con agradecimiento, pero el clima de descontento se mantiene vivo entre los residentes que exigen una mayor intervención gubernamental para enfrentar las secuelas de esta tragedia.