Toma de posesión presidencial en Venezuela Bajo la tensión y la incertidumbre
El próximo 10 de enero es la fecha establecida para la toma de posesión presidencial en Venezuela, tras las elecciones realizadas el 28 de julio pasado cuyos resultados anunciados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) en donde se proclamó a Nicolás Maduro (NM) como ganador con el 52% de los votos, han sido fuertemente cuestionados tanto internamente como por la comunidad internacional, dada la negativa del órgano electoral de proporcionar los resultados completos y detallados de las elecciones.
En este contexto, el oficialismo tiene previsto juramentar ese día a NM ante los diputados de la Asamblea Nacional para un controvertido tercer mandato de seis años pese a las grandes dudas sobre la legitimidad de su reelección.
En paralelo, Edmundo González Urrutia (EGU) a través de la publicación del 85.2% de las actas electorales logró demostrar su triunfo con 7.446.031 de votos lo que representa el 67.1% de los votos escrutados versus Nicolas Maduro quien obtuvo apenas 3.386.041 de los votos, representando el 30.5% de los votos escrutados.
EGU ha prometido regresar a Venezuela para asumir también su mandato como presidente, pero no ha explicado cómo lo hará. Desde septiembre EGU se encuentra en el exilio en España y actualmente está realizando una gira que lo ha llevado a Buenos Aires, Montevideo y Washington, con reuniones con los presidentes Javier Milei, Luis Lacalle Pou y Joe Biden.
Además de con el secretario general de la OEA Luis Almagro y el asesor de seguridad Michael Waltz nombrado por Donald Trump.
Se prevé que la gira continúe en Panamá (7-8 de enero) y en República Dominicana (8-9 de enero) con reuniones con los presidentes de ambos países. Varios expresidentes de América Latina han manifestado que se unirán a EGU en República Dominicana y que están dispuestos a viajar con él a Venezuela.
A medida que se acerca la fecha que marca el inicio del nuevo período presidencial, aumenta la tensión en el país y se intensifican los discursos, con anuncios de movilizaciones y otras acciones de parte de ambos lados.
La oposición, liderada por María Corina Machaco (MCM) la figura más importante y popular de este bloque, ha convocado a todos los venezolanos del mundo a salir a protestar y defender el resultado electoral. Ella ha declarado que acompañará a los venezolanos en esta manifestación. Su intención nos parece clara: producir una movilización popular que proteste en contra de la juramentación de Maduro y que sea lo suficientemente grande como para producir un quiebre en las Fuerzas Armadas y/u organismos policiales.
Por su parte, la estrategia del oficialismo también parece bastante clara: Una compaña de amedrentamiento e intimidación para evitar que la gente salga a protestar, y convocar marchas a favor de Nicolas Maduro en los mismos días que la oposición quiere movilizarse.
Llama la atención que el oficialismo ha sido muy activo en sacar Toma de posesión presidencial en Venezuela Bajo la tensión y la incertidumbre P. 3 una campaña, ofreciendo una recompensa de USD 100.000 dólares por la captura de Edmundo González que está en el exterior, mientras no parece hacer nada por buscar a María Corina Machado que está en Venezuela en la clandestinidad.
Ante este panorama, es previsible que escale considerablemente la represión por parte de los órganos de seguridad del Estado, cuya presencia ya se ha visto reforzada los últimos días en las calles de Venezuela, especialmente en la capital, Caracas.
La situación genera preocupación por posibles actos de violencia y violaciones a los derechos humanos. Ejemplo de ello es la reciente captura, previsiblemente por fuerzas del Estado, del yerno de EGU, Rafael Tudares, cuando se dirigía a la escuela a dejar a sus hijos (nietos de EGU) por el inicio de clases. Quedan todavía varias preguntas por contestar. ¿De salir MCM a protestar se atreverá el oficialismo a meterla presa? Recordemos que durante años Juan Guaidó vivió en Caracas, y a pesar de estar acusado de múltiples delitos nunca fue privado de su libertad.
En caso de que no sea apresada ¿cómo será la reacción de los venezolanos ante la disposición de ir a protestar? ¿será este el detonante para salir a las calles, y lograr esa protesta masiva que produzca el quiebre en las fuerzas armadas? Por el contrario, si la meten presa ¿cuál es la reacción de la comunidad internacional y del pueblo de Venezuela ante semejante agresión? Si hay algo que hemos mantenido desde las primarias de la oposición, es que el proceso que vive hoy Venezuela es muy distinto a previos procesos, como el de la salida, donde terminó preso el líder opositor Leopoldo López, o como el del gobierno interino de Juan Guaidó que nunca contó con la legitimidad de más de 7 millones de votos.
De esta manera, se espera un periodo plasmado de muchísima incertidumbre, en donde pudieran presentarse nuevas acciones por parte de la comunidad internacional tanto en lo político como en lo económico, y en donde no se descarta el factor sorpresa que ha caracterizado las estrategias implementadas por MCM desde que asumió el liderazgo de la oposición y que hasta ahora han marcado la agenda de ambos lados.
Nuestro escenario base es que la fuerza y la represión se impondrán el 10 de enero, pero en una posición de alta vulnerabilidad, dada la escasa, o más bien nula, credibilidad en la legitimidad de su mandato.