¿Quién es el juez que presidirá el juicio contra Maduro? (y la “maldición” de Chávez)
El nombre de Alvin Hellerstein ha cobrado relevancia mundial tras confirmarse que será el juez que presidirá el juicio contra Nicolás Maduro en Nueva York. Con 92 años, judío ortodoxo y nombrado juez federal en 1998 por el expresidente Bill Clinton, Hellerstein es uno de los magistrados con mayor experiencia activa en Estados Unidos.
Un juez de peso histórico
Nacido en Nueva York en 1933 y formado en Derecho en la Universidad de Columbia, Hellerstein inició su carrera precisamente en el tribunal que hoy preside, el Distrito Sur de Nueva York, uno de los más emblemáticos del país.
Casos que marcaron época
A lo largo de su trayectoria ha estado al frente de algunos de los procesos más delicados de la justicia estadounidense, como las demandas por los daños de los atentados del 11 de septiembre, el caso por abuso sexual contra el productor Harvey Weinstein y la acusación contra Michael Cohen, exabogado de Donald Trump.
El vínculo chavista
Hellerstein también preside el caso contra Hugo Armando “El Pollo” Carvajal, exjefe de inteligencia del chavismo, acusado de narcotráfico y narcoterrorismo. Carvajal decidió colaborar con las autoridades estadounidenses y su testimonio es considerado clave dentro del proceso judicial contra Maduro.
Religión y justicia
Sobre su fe, Hellerstein ha señalado que en Estados Unidos no existe una prueba religiosa para ejercer cargos públicos y que las decisiones judiciales no deberían depender de las creencias personales. Sin embargo, ha reconocido que la formación y la experiencia de un juez siempre influyen en su manera de analizar un caso.
La “maldición” de Chávez
El nombramiento de un juez judío para procesar a Maduro ha reavivado en redes el recuerdo de las declaraciones antisemitas hechas por Hugo Chávez en 2010 contra el pueblo de Israel, un episodio que hoy muchos califican como una ironía histórica para el chavismo.
El juicio contra Nicolás Maduro, por cargos de narcoterrorismo y conspiración internacional, coloca a Alvin Hellerstein nuevamente en el centro de un proceso que puede marcar un antes y un después en la historia política y judicial de Venezuela.