¿Pueden los ciudadanos generar más apagones?
Santo Domingo, R.D. – En medio del debate sobre la situación energética nacional, surge una pregunta incómoda: ¿pueden los propios ciudadanos estar provocando más apagones? La respuesta, según especialistas y organismos del sector, es sí.
Más del 37 % de las pérdidas de las distribuidoras eléctricas se deben a conexiones ilegales, una práctica extendida que afecta de manera directa la calidad del servicio. Estos enganches clandestinos sobrecargan los circuitos, generan caídas de voltaje y provocan apagones en comunidades enteras, afectando incluso a quienes pagan correctamente por la electricidad.
El robo de energía no solo impacta la estabilidad del suministro, sino que también frena la modernización del sistema. “Las pérdidas no técnicas obligan al Estado a destinar recursos que podrían usarse para invertir en tecnología o ampliar la capacidad de distribución”, explican los expertos en energía, ingenieros David Betances y Carlos Lama.
Entre enero y abril de 2025, el Gobierno ejecutó más de RD$30,800 millones en subsidios eléctricos, un 4.1 % más que en el mismo período de 2024. Sin embargo, estos fondos se utilizan principalmente para cubrir déficits y mantener a flote las distribuidoras, en lugar de impulsar transformaciones estructurales.
El círculo vicioso es evidente: el robo de energía incrementa las pérdidas; las pérdidas obligan a más subsidios; los subsidios limitan la inversión en modernización; y la falta de inversión mantiene vivos los apagones.
En este contexto, la responsabilidad no recae únicamente en las autoridades o en las empresas distribuidoras. La conducta ciudadana también juega un rol decisivo. Conexiones ilegales, consumo irresponsable y la falta de conciencia sobre el uso eficiente de la energía contribuyen al problema que hoy golpea al país.
El gran reto de la República Dominicana es romper con este círculo, combinando políticas públicas firmes contra el robo, inversiones en modernización tecnológica y una cultura ciudadana de responsabilidad energética.