Primer ministro chino aboga por relaciones sólidas con Estados Unidos
El primer ministro chino, Li Qiang, afirmó este jueves ante una delegación de empresarios estadounidenses que China y Estados Unidos «pueden y deben seguir siendo amigos y socios», después de la reunión mantenida por los presidentes Xi Jinping y Donald Trump en Pekín.
Li aseguró que, en un contexto internacional de «incertidumbre» e «inestabilidad», el mantenimiento de un diálogo «franco y fluido» entre ambas potencias tiene una importancia estratégica para los dos países y aporta «energía positiva y certidumbre» al desarrollo global, después de que los ejecutivos se reuniesen en la mañana local con Xi.
Las diversas diferencias entre nosotros han promovido el desarrollo estable, saludable y sostenible de las relaciones entre China y Estados Unidos«, declaró Li en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, ante casi una veintena de ejecutivos del país norteamericano, como Elon Musk (Tesla), Jensen Huang (Nvidia) o Tim Cook (Apple).
«Veo muchas caras conocidas y viejos amigos; es especialmente gratificante verlos a todos», aseveró el funcionario chino.
Empresarios en la reunión
Antes del comienzo de la reunión entre el jefe de Gobierno chino y los empresarios, Huang, que se unió a la delegación en el último momento, en la escala del Air Force One en Anchorage (Alaska), aseguró a los medios presentes que ha sido una «increíble oportunidad» representar a Estados Unidos en lo que describió como «una de las cumbres más importantes de la historia humana».
Al ser preguntado acerca de por qué se sumó al viaje en el último momento, Huang dijo a los reporteros: «Porque el presidente me lo pidió». Además, agregó que Xi y Trump «tienen una fantástica relación».
El ejecutivo de Nvidia rechazó responder a preguntas acerca de si su presencia desembocará en el permiso de venta de más ‘chips’ avanzados de la compañía a grandes tecnológicas chinas. «Estoy aquí para apoyar a Trump«, zanjó.
Claves de la visita
La cita con empresarios se celebró en la jornada central de la visita de Estado de Trump a China, la segunda que realiza al país asiático tras la de 2017, durante su primer mandato, y en la que el republicano viaja acompañado por altos ejecutivos de sectores como tecnología, finanzas, aviación, automoción y pagos.
La visita, que se prolongará hasta este viernes, está marcada por la tregua comercial pactada por Xi y Trump en octubre pasado en Busan, las tensiones tecnológicas, el acceso al mercado chino, Taiwán y la guerra en Irán.