Murio el papa Francisco: El Vaticano confirmó su fallecimiento a las 07:35 (hora de Roma)
Primer pontífice latinoamericano y símbolo de humildad y reforma en la Iglesia Católica
A los 88 años, falleció este lunes el papa Francisco. Su muerte ocurrió a las 7:35 a.m. en la Domus Santa Marta, su residencia en el Vaticano, tras enfrentar una prolongada crisis respiratoria que lo mantuvo hospitalizado durante 38 días.
La noticia fue anunciada por el cardenal Kevin Farrell, camarlengo del Vaticano:
«A las 7:35 de esta mañana, el obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre. Toda su vida estuvo dedicada al servicio del Señor y de su Iglesia.»
Las campanas repicaron por toda Roma, marcando el fin de un papado que durante 12 años transformó el rostro de la Iglesia Católica.
Un legado de sencillez y revolución pastoral
Desde su histórica elección el 13 de marzo de 2013, el argentino Jorge Mario Bergoglio optó por la cercanía, la humildad y una visión pastoral centrada en los más necesitados. En su primer saludo, un sencillo “Buonasera” reemplazó la pompa habitual, marcando el inicio de una nueva era.
Vivió en una residencia modesta, usó zapatos ortopédicos en lugar de los tradicionales mocasines rojos del papado y prefirió autos compactos. Su liderazgo fue descrito por muchos como el de un «pastor con olor a oveja».
Defensor de los pobres y la justicia social
Francisco incomodó al ala más conservadora de la Iglesia con su enfoque inclusivo y sus críticas abiertas al capitalismo salvaje, el cambio climático y las políticas migratorias restrictivas. «No es cristiano quien construye muros», afirmó tras su visita a México en 2016, en clara referencia al entonces candidato Donald Trump.
Durante la pandemia de COVID-19, ofreció una imagen solitaria pero potente desde una Plaza de San Pedro vacía, invitando al mundo a la solidaridad y la esperanza en medio de la incertidumbre global.
Reformas sin cambiar la doctrina
Aunque mantuvo firmes posturas sobre el celibato sacerdotal y el aborto, Francisco reformó la Iglesia desde su estructura interna. Incorporó mujeres en roles clave, facilitó el proceso de nulidad matrimonial, y autorizó la bendición a parejas del mismo sexo.
Su célebre frase “¿Quién soy yo para juzgar?” marcó un antes y un después en la relación de la Iglesia con la comunidad LGBTQ+.
Francisco de los márgenes
Fue el primer papa jesuita y también el primero en tomar el nombre de San Francisco de Asís, santo símbolo de la pobreza y la humildad. Visitó lugares donde el catolicismo era minoría o donde los fieles sufrían persecución, como Irak, Emiratos Árabes y Sudán del Sur.
Puso a los migrantes, los pobres y los excluidos en el centro de su papado, desde su primer viaje a Lampedusa, epicentro de la crisis migratoria en Europa, hasta sus múltiples gestos hacia víctimas, marginados y enfermos.
Un final inesperado y conmovedor
En un giro emotivo, el papa Francisco sorprendió al mundo al salir el Domingo de Resurrección, un día antes de su muerte, para bendecir a los fieles desde el papamóvil en la plaza de San Pedro. Fue su última aparición pública.
La Iglesia entra ahora en un período de sede vacante bajo la custodia del cardenal Farrell, mientras se convoca al cónclave para elegir a su sucesor.
Una figura que marcó época
Francisco será recordado como un papa que intentó reconciliar la tradición con la apertura, el dogma con la misericordia, y la doctrina con la humanidad. Un líder que no temió incomodar para acercar a la Iglesia a su esencia: servir a los más pequeños.