Medio ambiente en República Dominicana: entre la conservación y las amenazas al desarrollo sostenible

Medio ambiente en República Dominicana: entre la conservación y las amenazas al desarrollo sostenible
Logo Diario del País
@DiarioDelPaisrd
Publicado:
7 min de lectura

La República Dominicana posee una de las mayores riquezas naturales del Caribe, con extensos bosques, sistemas montañosos, áreas protegidas, ríos y ecosistemas costeros de gran valor ecológico. Sin embargo, el país enfrenta importantes desafíos ambientales relacionados con la deforestación, la presión minera, la degradación de ecosistemas y los efectos del cambio climático, situaciones que han generado preocupación entre expertos, comunidades y organizaciones ambientalistas.

La lucha contra la deforestación

Aunque en las últimas décadas se han impulsado programas de reforestación y recuperación de cuencas hidrográficas, la deforestación continúa siendo una amenaza en diversas zonas del territorio nacional. La expansión agrícola, la extracción ilegal de madera y los incendios forestales afectan áreas boscosas fundamentales para la producción de agua y la conservación de la biodiversidad.

Según el Ministerio de Medio Ambiente, el Plan Nacional de Reforestación reportó la siembra de más de 5.8 millones de árboles en una superficie cercana a 116 mil tareas (aproximadamente 7,300 hectáreas) durante sus primeras etapas de ejecución.

Diversas instituciones gubernamentales y organizaciones ambientales han desarrollado jornadas de siembra y restauración ecológica para recuperar terrenos degradados. Estas iniciativas buscan fortalecer la cobertura forestal y proteger los recursos hídricos que abastecen a miles de comunidades.

Restauración de áreas degradadas

Uno de los principales esfuerzos ambientales del país se concentra en la restauración de ecosistemas afectados por actividades humanas. Programas de recuperación de cuencas, reforestación de zonas montañosas y protección de manglares forman parte de una estrategia orientada a reducir la erosión de los suelos y mejorar la resiliencia frente a fenómenos climáticos extremos.

Especialistas advierten que la restauración ambiental requiere continuidad y vigilancia permanente para garantizar que las áreas recuperadas mantengan su función ecológica a largo plazo.

Número de cuencas hidrográficas bajo programas de restauración


El Ministerio de Medio Ambiente identifica 16 cuencas y subcuencas prioritarias para programas de manejo integral, restauración y protección de recursos naturales. Entre ellas figuran las de los ríos Yaque del Norte, Yaque del Sur, Yuna, Nizao, Ozama, Isabela y Artibonito.

Las Dunas de Baní, un patrimonio que necesita protección

Las Dunas de Baní representan uno de los ecosistemas más singulares de la República Dominicana y del Caribe. Este monumento natural alberga una biodiversidad adaptada a condiciones extremas y constituye un atractivo científico y turístico de gran importancia.

Sin embargo, ambientalistas han señalado durante años la necesidad de reforzar las medidas de protección frente a actividades que puedan alterar el equilibrio de este ecosistema. La conservación de las dunas es considerada una prioridad para preservar un patrimonio natural único para las futuras generaciones.

Las Dunas de Baní (Monumento Natural Las Dunas de Las Calderas) se extienden aproximadamente 15 kilómetros de largo y alcanzan hasta 3 kilómetros de ancho en algunos sectores, constituyendo el mayor sistema dunar del Caribe insular.

Protesta en Barahona contra la minería

La defensa de los recursos naturales volvió a ocupar un lugar central en la agenda pública durante la reciente movilización realizada en Barahona. A pesar de las lluvias registradas durante la víspera y la madrugada del domingo, cientos de personas provenientes de distintas provincias acudieron al llamado de la Coalición Enriquillo para exigir la protección del Bahoruco Oriental.

Los manifestantes expresaron su rechazo a las actividades mineras en esa zona montañosa y reclamaron respuestas a diversas demandas históricas de las comunidades del Suroeste. Los organizadores sostienen que la preservación de los ecosistemas de la región resulta fundamental para garantizar el acceso al agua y la conservación de la biodiversidad.

La controversia minera en San Juan

Otro de los debates ambientales más relevantes se desarrolla en la provincia San Juan, donde proyectos de exploración y explotación minera han generado posiciones encontradas entre sectores económicos, autoridades y grupos ambientalistas.

Mientras algunos defienden la minería como una oportunidad para impulsar el desarrollo económico y la generación de empleos, otros advierten sobre los posibles impactos en las fuentes de agua, los suelos agrícolas y los ecosistemas de la zona. La discusión ha puesto sobre la mesa la necesidad de encontrar un equilibrio entre crecimiento económico y sostenibilidad ambiental.

La República Dominicana cuenta con 131 unidades de conservación dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP). Estas abarcan aproximadamente 25 % del territorio terrestre nacional y más del 10 % de las aguas marinas dominicanas.

Impacto económico actual


La República Dominicana pierde en promedio 0.9 % de su Producto Interno Bruto (PIB) cada año debido a los efectos del cambio climático, especialmente por daños en infraestructura de transporte y vivienda. En eventos extremos, como un huracán de categoría 4, las pérdidas pueden alcanzar hasta 10 % del valor de la infraestructura afectada.

¿Qué proyectos mineros específicos están en discusión en San Juan?


El principal proyecto que ha generado debate recientemente es el Proyecto Romero, promovido por la empresa canadiense GoldQuest Mining.


El proyecto contempla la explotación de oro y cobre en la provincia de San Juan y ha provocado una fuerte oposición de sectores comunitarios y ambientalistas preocupados por posibles impactos sobre las fuentes hídricas y la agricultura. En mayo de 2026, el presidente ordenó la suspensión de actividades vinculadas al proyecto mientras continuaban las evaluaciones ambientales.

Un desafío para el futuro

Los casos de las Dunas de Baní, la restauración de áreas degradadas, la lucha contra la deforestación, las protestas en Barahona y el debate minero en San Juan reflejan los complejos desafíos ambientales que enfrenta la República Dominicana. Expertos coinciden en que el país necesita fortalecer la educación ambiental, garantizar el cumplimiento de las leyes y promover modelos de desarrollo que permitan aprovechar los recursos naturales sin comprometer su conservación.

La protección del medio ambiente se ha convertido en una responsabilidad compartida entre el Estado, el sector privado y la ciudadanía. El futuro de los ecosistemas dominicanos dependerá de las decisiones que se tomen hoy para asegurar un desarrollo sostenible capaz de armonizar progreso económico y preservación de la naturaleza.

RD pierde en promedio anual 0.9 % del PIB por efectos del cambio climático

La República Dominicana registra pérdidas equivalentes al 0.9 % de su Producto Interno Bruto (PIB) debido a los efectos del cambio climático, especialmente en los sectores de infraestructura vial y vivienda. De acuerdo con el más reciente Informe de Estabilidad Financiera del Banco Central, esas pérdidas podrían elevarse hasta un 10 % de la infraestructura nacional ante el impacto de fenómenos atmosféricos extremos, como un huracán de categoría 4.

Ante esta realidad, el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), Max Puig, enfatizó la necesidad de acelerar las acciones de adaptación y resiliencia, incorporando de manera prioritaria los riesgos climáticos en la planificación y gestión de las finanzas públicas del país.

Mientras que el Banco Mundial advierte que, si el país no logra enfrentar adecuadamente problemas como la degradación de los recursos naturales, la contaminación y los impactos climáticos, podría perder hasta un 16 % del crecimiento económico esperado para 2050. Los sectores más vulnerables son el turismo, la agricultura y la pesca, que dependen directamente de la salud de los ecosistemas.

Costos indirectos difíciles de cuantificar


Además de las pérdidas monetarias directas, la degradación ambiental genera:


Menor disponibilidad de agua para consumo y agricultura.
Reducción de la productividad agrícola por erosión de suelos.
Daños a infraestructuras por inundaciones y deslizamientos.
Pérdida de biodiversidad y servicios ecosistémicos.
Impactos negativos sobre el turismo de naturaleza y playa.

🤔

¿Tú qué opinas?

Ve a una de nuestras redes sociales y deja tu comentario en esta noticia.