Llega a Haití primer contingente de policías kenianos para una misión de seguridad
El martes, un primer contingente de policías kenianos llegó a Puerto Príncipe como parte de una misión internacional para restablecer la seguridad en Haití, país gravemente afectado por la violencia de las pandillas. Este despliegue forma parte de un esfuerzo liderado por las Naciones Unidas, con la intención de estabilizar la nación caribeña.
Kenia se ha comprometido a enviar un total de mil policías a Haití, con una duración inicial de un año. Además de Kenia, otros países como Bangladés, Benín, Chad, Bahamas y Barbados también participarán en esta misión multinacional. El presidente dominicano, Luis Abinader, calificó la llegada de estos agentes como «positiva» y destacó que es una medida que su gobierno había solicitado a la comunidad internacional durante casi tres años.
En otro tema relacionado con la seguridad en Haití, Joly Germine, líder de la banda haitiana «400 Mawozo», fue sentenciado a 35 años de prisión en Estados Unidos por tráfico de armas y lavado de dinero proveniente de rescates de rehenes. Su esposa, Eliande Tunis, también fue condenada a 12 años de cárcel por su participación en estos delitos.
«400 Mawozo» es una pandilla violenta que ha operado en Croix-des-Bouquets, al este de Puerto Príncipe. Desde enero de 2020, esta pandilla ha estado involucrada en el secuestro de ciudadanos estadounidenses para pedir rescate. Durante el juicio, se presentaron pruebas de que la pandilla había recibido pagos de rescate por varios ciudadanos estadounidenses secuestrados en 2021. Estas ganancias se utilizaron para comprar armas de fuego en Estados Unidos, las cuales fueron contrabandeadas a Haití.
El fiscal general de Estados Unidos, Merrick B. Garland, y el director del FBI, Christopher Wray, destacaron la gravedad de los crímenes cometidos por la pandilla y la importancia de la colaboración internacional para combatir estas actividades delictivas. El fiscal Matthew G. Olsen subrayó la implicación de Germine en el tráfico ilegal de armas para apoyar la ola de crímenes violentos de la pandilla en Haití, incluido el secuestro de 16 ciudadanos estadounidenses en 2021.