Las clases virtuales, otro factor de estrés; Maestros no dominan el método

La que conocerán en bre­ve, a pliego de detalles, es la portentosa vivencia de una joven estudiante universi­taria dominicana, en tiem­pos de la ofensiva mortal del coronavirus, que ha te­nido que adaptarse a una modalidad virtual en la que, de una sola zarpada, tuvo que migrar de la condición de alumna a ‘asistente’ de maestros, y hasta “promo­vida a maestra”, porque los docentes aún no dominan es­te método.

A ella conocerán como Quintina Miranda(nombre ficticio), quien pone al des­nudo y descarga, con una correcta conexión de los he­chos, un cúmulo de deta­lles de su experiencia, que aun el fardo pesado de su sacrificio, para bien podría ayudarle a configurar su personalidad como futura profesional.

Esto es lo que ha vivido y a con­tinuación cuenta Miranda:

“Enfrentarnos al CO­VID-19 ha sido como ir a la guerra con pocos solda­dos y armas. Todo un reto. La verdad es que solo cada familia conoce lo que pa­sa a puertas cerradas, las vicisitudes que ha tenido que atravesar y lo que és­tas conllevan. En lo per­sonal, siendo estudiante universitaria, adaptarme a una modalidad virtual ha sido una odisea. Y sí, soy joven, una condición que me beneficia, pues me re­sulta fácil hacer uso de la tecnología.

Sin embargo, lo traumáti­co de la situación es preci­samente que no todos los docentes cuentan con el co­nocimiento requerido para navegar por estas aguas que resultan turbias a aquellas personas que en una gran parte de su vida han traba­jado con métodos análogos. A todo esto hay que sumar­le el poco tiempo en el que han tenido que migrar sus clases a esta nueva modali­dad. En mi caso, desempe­ñar el rol de ‘asistente’ para varios maestros es parte de la rutina que he llevado en mi vida universitaria y este nuevo cuatrimestre no ha sido la excepción.

Para ampliar esta noticia: Click aquí

About Author

Listín Diario

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *