La pobreza infantil sigue siendo un desafío en Latinoamérica pese a avances, según Unicef
Latinoamérica ha logrado avances en la reducción de la pobreza infantil, pero persisten desigualdades significativas y riesgos vinculados al cambio climático y la exclusión social, según el informe anual sobre el Estado Mundial de la Infancia publicado este miércoles por Unicef.
El informe destaca proyectos implementados en países como Brasil con su programa ‘Bolsa Família’ y México, con ‘Próspera’, que han «contribuido a mejorar la nutrición, la salud y la educación de millones de niños y niñas».
Según estimaciones de Unicef y de los gobiernos nacionales, estos programas han alcanzado históricamente a más de veinte millones de menores en Brasil y a seis millones en México.
¿Cuáles son los avances y desafíos en la pobreza infantil en Latinoamérica?
«Estas políticas han permitido que un mayor número de niños permanezca escolarizado y tenga acceso a servicios básicos, especialmente en las regiones más vulnerables», señala el texto.
Sin embargo, y a pesar de estos avances, «la pobreza y la privación grave continúan afectando a un gran número de niños en la región».
«Se estima que aproximadamente uno de cada cinco menores vive en pobreza monetaria extrema, es decir, con ingresos insuficientes para cubrir necesidades básicas», denuncia la organización.
También señala que millones de niños sufren carencias graves en al menos dos ámbitos esenciales entre educación, salud, vivienda, nutrición, agua y saneamiento. Los menores de cinco años presentan un riesgo particularmente alto, con tasas de pobreza extrema que superan el 20 % en varias zonas.
Alerta sobre el impacto de desastres naturales
El informe subraya que la desigualdad interna sigue siendo un «factor determinante» y que los niños que viven en zonas rurales, barrios marginales o comunidades indígenas tienen «más probabilidades de sufrir privaciones graves».