La convención demócrata busca llevar a Kamala a ser la primera presidenta de EE.UU.
El jueves por la noche, los demócratas se reunieron para la jornada final de su convención nacional, donde Kamala Harris subió al escenario para aceptar la nominación del partido a la presidencia, tras poco más de un mes desde que el presidente Joe Biden decidió retirarse de la contienda por la reelección.
Miles de simpatizantes asistieron durante toda la semana, disfrutando de discursos emotivos y energizantes que reflejaron el optimismo del partido ante las posibilidades de Harris en los próximos meses. El ambiente festivo continuó el jueves, cuando los asistentes recibieron pancartas azules con el nombre “Kamala” antes de su discurso. Tras su intervención, que duró casi 40 minutos, globos cayeron desde el techo mientras Harris se unía a su familia y a la del candidato a la vicepresidencia, Tim Walz.
En su discurso, Harris abordó temas clave como la economía, los derechos reproductivos, la seguridad fronteriza y la política exterior, destacando cómo manejaría estas cuestiones si fuera elegida presidenta. «Escribamos el próximo gran capítulo de la mayor historia jamás contada», concluyó Harris.