Israel construye un nuevo y kilométrico muro que segregará el Valle del Jordán palestino
Israel está construyendo un nuevo muro de separación en el norte del Valle del Jordán, a unos 12 kilómetros al oeste paralelo a la frontera con Jordania, con el que aislará del resto de Cisjordania ocupada miles de hectáreas de tierras agrícolas y de pastoreo palestinas.
Tras más de dos décadas desde la edificación del muro que segrega Cisjordania de territorio israelí -declarado ilegal en 2004 por la Corte Internacional de Justicia-, Israel ya ha emitido órdenes de confiscación de 116 hectáreas para el trazado de esta nueva barrera, que se lleva construyendo desde hace siete meses.
Esa primera tanda de órdenes de desalojo ha recaído en su mayoría contra tierras privadas palestinas en la aldea agrícola de Atuf (gobernación de Tubas, norte de Cisjordania).
En ese lugar ya existe una profunda zanja excavada por el Ejército israelí con el objetivo de levantar en ella 22 kilómetros de nuevo muro, además de una carretera de uso exclusivo para colonos judíos que ocupan unos 50 metros de ancho.
Pero según detalló a EFE Dror Etkes, fundador de la oenegé Kerem Navot, que monitoriza la política israelí en Cisjordania, el impacto «se reflejará en miles de hectáreas más» que se volverán inaccesibles para los palestinos.
«Mis campos (quedaron) dentro de ese muro cuando empezaron a construirlo. Arrancaron los cultivos, las tuberías, toda la red de agua la dejaron inservible. Ahora mismo, no puedo acceder a parte de mi tierra, no puedo regarla o trabajar en ella», dice a EFE el ingeniero y agricultor Durgham Bsharat, que asegura haber perdido el 90 % de sus cultivos.
«En mi tierra tenía 30 agricultores, y cada uno mantenía a su familia de cinco o seis miembros», detalla desde Atuf este padre de dos hijos.