¿Está República Dominicana preparada para un gran terremoto?
Los recientes terremotos registrados en Venezuela despertaron una pregunta entre muchos dominicanos: ¿está República Dominicana preparada para enfrentar un sismo de gran magnitud?
Aunque el país cuenta con instituciones dedicadas a la gestión de emergencias, especialistas coinciden en que aún existen importantes desafíos en materia de infraestructura, cumplimiento de normas de construcción y preparación de la población.
República Dominicana está ubicada en una zona de alta actividad sísmica
El territorio dominicano se encuentra sobre varias fallas tectónicas activas, entre ellas la falla Septentrional y la falla Enriquillo-Plantain Garden, capaces de generar terremotos de gran intensidad.
La historia también lo demuestra. En 1946, un terremoto con epicentro frente a la costa de Samaná provocó un tsunami y dejó miles de víctimas, convirtiéndose en uno de los eventos sísmicos más devastadores registrados en el Caribe.
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Por esta razón, los expertos recuerdan que un terremoto de gran magnitud sigue siendo un escenario posible para el país.
El cumplimiento de las normas de construcción sigue siendo un reto
Uno de los principales desafíos señalados por especialistas en geología e ingeniería es la aplicación efectiva de los reglamentos de construcción antisísmica.
Aunque República Dominicana cuenta con normativas para diseñar edificaciones resistentes a terremotos, diversos expertos han advertido que la supervisión y el cumplimiento de estas reglas no siempre son uniformes, especialmente en construcciones antiguas o informales.
Esta situación incrementa la vulnerabilidad de algunas estructuras ante un evento sísmico de gran intensidad.
La preparación ciudadana también es una debilidad
Más allá de las edificaciones, los especialistas consideran que la cultura de prevención sigue siendo limitada.
Muchos hogares no cuentan con una mochila de emergencia, un plan familiar de evacuación o un punto de encuentro previamente definido, medidas que pueden marcar la diferencia durante las primeras horas de un desastre.
Ante un terremoto, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) activa sus protocolos de monitoreo y coordinación, pero la respuesta también depende de qué tan preparada esté la población.
Las tragedias recientes reabrieron el debate
Los recientes eventos ocurridos en el país, como el colapso del techo del Jet Set y el desplome del puente de la avenida 27 de Febrero durante las lluvias de 2023, han generado cuestionamientos sobre la capacidad nacional para responder a emergencias de gran escala.
Aunque ambos casos tienen causas distintas a un terremoto, especialistas consideran que evidenciaron desafíos relacionados con la coordinación institucional, la infraestructura crítica y la atención de víctimas en situaciones complejas.
Otro desafío: la atención posterior al desastre
Expertos también han señalado limitaciones en la capacidad forense del país para responder a eventos con un elevado número de víctimas.
La disponibilidad de patólogos, la infraestructura de las morgues y los procesos de identificación de fallecidos podrían verse rápidamente sobrepasados en un escenario de desastre masivo, aumentando la incertidumbre y el dolor de las familias afectadas.
¿Está preparada República Dominicana?
La respuesta de los especialistas es que el país ha fortalecido sus instituciones de respuesta en las últimas décadas, pero aún enfrenta importantes retos en prevención, infraestructura y preparación ciudadana.
Los terremotos no pueden predecirse. Sin embargo, reducir sus consecuencias depende de factores como el cumplimiento de las normas de construcción, la educación de la población y el fortalecimiento continuo de los sistemas de gestión de riesgos.
Más que preguntarse cuándo ocurrirá el próximo gran sismo, los expertos insisten en que la prioridad debe ser aumentar la capacidad del país para responder cuando ese momento llegue.