El papa pide mayor educación ante la desinformación en redes sobre el uso de drogas
El papa León XIV pidió este viernes mayor educación en la familia y en la escuela ante la desinformación en las redes sociales sobre los riesgos del consumo de drogas, al recibir a los representantes de los países que participan en la Segunda Conferencia Internacional sobre la Lucha contra las Drogas y el Crimen Organizado de la OSCE.
En su discurso, el papa subrayó que «la educación es la clave de la prevención» y que «constituye el fundamento del desarrollo humano integral y capacita a niños y jóvenes para reconocer la profunda devastación causada por las drogas».
«En nuestro tiempo, cuando las redes sociales difunden con tanta frecuencia desinformación peligrosa que trivializa estos riesgos, la educación debe comenzar en la familia y fortalecerse en la escuela, transmitiendo un conocimiento científico preciso sobre los efectos ruinosos de los narcóticos sobre el cerebro, el cuerpo, la conducta personal y el bien común de la comunidad», destacó.
También afirmó que la Santa Sede «apoya de todo corazón toda iniciativa que busque establecer un sistema de justicia penal eficaz, justo, humano y creíble, capaz de prevenir y combatir la producción y el tráfico de drogas ilícitas».
Pero afirmó que, «reconociendo que la verdadera justicia no puede satisfacerse únicamente con el castigo, dichos esfuerzos deben también incorporar enfoques marcados por la perseverancia y la misericordia, orientados a la reeducación y a la plena reintegración de los infractores en el tejido de la sociedad», afirmó.
Y por ello, puntualizó que «el mismo respeto por la dignidad inherente de toda persona, incluidos quienes han cometido delitos, excluye el uso de la pena de muerte, la tortura y toda forma de castigo cruel o degradante».
También constató que se necesitan programas integrales para llegar a quienes están esclavizados por la adicción, ofreciéndoles tratamiento médico, apoyo psicológico y rehabilitación sostenida.
Tal enfoque multidisciplinario debe considerar a la persona humana en su totalidad, elevándose por encima de medidas puramente represivas y de soluciones permisivas, ambas incapaces de liberar a los individuos de las cadenas de la dependencia», señaló.
Recordó asimismo «a todos los agentes de las fuerzas del orden y miembros del poder judicial que han sacrificado sus vidas o han sufrido heridas en el valiente cumplimiento de sus deberes» y agregó que «su testimonio debe suscitar en nosotros sentimientos de gratitud, responsabilidad y renovada determinación».