El frío puede hacernos sentir más tristes (y la ciencia lo confirma)
Con República Dominicana atravesando un frente frío, muchas personas han notado cambios en su rutina: cuesta más levantarse temprano, aumenta el deseo de quedarse en la cama y, de paso, algunos olvidan pasar por el baño antes de salir. Pero más allá de los memes y las quejas colectivas, existe una explicación científica: el frío y la disminución de luz solar pueden influir directamente en nuestro estado de ánimo.
Diversos estudios señalan que durante las épocas con menos luz natural, el cerebro produce menos serotonina, un neurotransmisor asociado al buen humor, y aumenta la producción de melatonina, hormona relacionada con el sueño. Esta combinación puede provocar mayor somnolencia, menor energía y una sensación general de tristeza. Además, estos cambios alteran el ritmo circadiano, es decir, el reloj interno que regula los ciclos de sueño y vigilia.
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A esto se suma la existencia de un fenómeno clínico conocido como Trastorno Afectivo Estacional (SAD, por sus siglas en inglés), una forma de depresión que aparece principalmente en otoño e invierno, cuando los días son más cortos y la exposición al sol es menor.
Las personas que experimentan SAD pueden presentar síntomas como:
- Estado de ánimo bajo o sensación persistente de tristeza
- Falta de energía
- Menor interés en actividades cotidianas
- Cambios en el apetito y en el patrón de sueño
Aunque este trastorno es más común en países con estaciones marcadas, los especialistas coinciden en que incluso en regiones tropicales como República Dominicana, los cambios bruscos de temperatura y luminosidad pueden afectar el bienestar emocional.
Y es que el país no está precisamente diseñado para sentirse como una escena de Frozen. Acostumbrados a un clima mayormente caluroso, cualquier descenso notable de temperatura se vive casi como un evento nacional. La solución inmediata para muchos: desempolvar los abriguitos comprados en oferta y armar un par de outfits invernales improvisados.
Más allá del humor, los expertos recomiendan aprovechar las horas de luz solar, mantener rutinas de sueño estables, realizar actividad física y cuidar la higiene personal (sí, esto también ayuda al bienestar colectivo).
Porque aunque el frío pueda bajar un poco el ánimo, una ducha, pasta dental y un poco de sol siguen siendo grandes aliados contra la tristeza estacional.