Director municipal de La Cuaba firmó en 2021 la no objeción al proyecto que hoy rechaza
El director municipal de La Cuaba, Carlos Julio Montaño Ureña, que ha salido en estos días protestando contra la instalación de una planta de valorización industrial en el sector Los Aguacates, es el mismo funcionario que firmó en diciembre de 2021 una No Objeción al uso de suelo que permitió la viabilidad administrativa del proyecto que hoy rechaza públicamente.
El documento fue emitido por la Junta Municipal de La Cuaba bajo su dirección y otorgó formalmente el uso de suelo a una iniciativa de gestión industrial de residuos a desarrollarse en el sector Los Aguacates, municipio de Pedro Brand. En la comunicación oficial, la autoridad local no solo valida la ubicación del proyecto, sino que además resalta su “importancia”, dejando constancia del aval institucional otorgado en ese momento.
Años después, el mismo director municipal ha asumido un rol protagónico en manifestaciones comunitarias contra la instalación de la planta, colocándose ahora en una posición diametralmente opuesta a la expresada mediante un acto administrativo previo firmado por su propia gestión.
La contradicción no es menor. En la administración pública rige la doctrina de los actos propios, un principio elemental según el cual ninguna autoridad puede desautorizar válidamente aquello que aprobó de manera expresa. No se trata de cuestionar el derecho a la protesta, sino de señalar la incoherencia institucional que se produce cuando quien habilitó un proyecto intenta luego liderar su oposición.