Ataques rusos contra almacenes farmacéuticos amenazan el acceso a medicamentos en Ucrania
Los ataques rusos contra los mayores almacenes farmacéuticos de Ucrania, bombardeos que han dejado, en lo que va de septiembre, cuatro instalaciones afectadas, amenazan con limitar el acceso de la población a medicamentos esenciales.
La disponibilidad de algunos medicamentos ya ha disminuido, mientras los distribuidores adaptan su logística a la amenaza de nuevos ataques, en medio de la escasez de munición para la defensa aérea.
De eso tenemos suficiente para los próximos días. Es difícil decir qué pasará después», dijo a EFE Anastasia, dependienta de la cadena de farmacias Podorozhnyk o ‘Llantén’ en la región occidental ucraniana de Leópolis, refiriéndose a un popular analgésico de venta libre fabricado en Ucrania.
Al igual que muchos representantes de farmacias, ella se muestra reacia a hablar en detalle sobre la disponibilidad de medicamentos concretos.
Los rumores de escasez ya han provocado un aumento de la demanda, y el sector teme que las compras motivadas por el pánico supongan una carga adicional para las redes logísticas que se están reconstruyendo tras una serie de ataques.
Ataques y escasez
Sólo en septiembre, al menos seis distribuidores farmacéuticos y cadenas de farmacias denunciaron daños por ataques rusos.
El mayor almacén del país, Biocon, que contenía grandes cantidades de medicamentos producidos por importantes empresas mundiales como Pfizer, Novartis y AstraZeneca, sufrió graves daños en el ataque a Kiev del pasado 3 de septiembre.
El segundo almacén más grande, propiedad de Universal Logistic, quedó destruido en dos ataques perpetrados los pasados días 12 y 13.
El lunes también se produjo un ataque contra otra gran instalación de almacenamiento en Odesa.
«Cientos de toneladas de medicamentos que los pacientes de todo el país esperaban para tratar una amplia variedad de enfermedades quedaron destruidas en un instante», afirmó Serguí Gornitskí, responsable de desarrollo de la cadena de farmacias Buen Día.
La red de farmacias municipales de Kiev experimenta actualmente «una disminución temporal en el número de determinados medicamentos importados, así como de fármacos utilizados para tratar enfermedades crónicas», comunicó esta cadena de farmacias.
La escasez de algunos medicamentos ya ha sido confirmada por pacientes que dependen de ellos para el tratamiento a largo plazo de enfermedades graves, entre ellas, las dolencias en la glándula tiroides, que regula la secreción de hormonas clave para el metabolismo.
«Tenemos algunos medicamentos en abundancia. Sin embargo, se nos han agotado otros y no sabemos cuándo va a cambiar esta situación», declaró a EFE una empleada de otra cadena de farmacias llamada Primera Farmacia Social.