11:09 am febrero 19, 2023 2 min de lectura
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Al menos 15 familiares del alcalde de Cabrera cobran «botellas» sin trabajar

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Luego de pasar al Partido Revolucionario Moderno (PRM), el alcalde de Cabrera, Marlon Arias (Marlito), no solo fue favorecido con un aumento en la partida presupuestaria para su cabildo, sino que ha sido beneficiado con el nombramiento de familiares en distintas instituciones del Gobierno.

En un reportaje de Nuria Investigación Periodística, se constató que al menos 15 familiares y allegados al alcalde Marlito cobran en varias instituciones del Gobierno sin prestar los servicios requeridos.

Los allegados a Marlito cobran entre los RD$20,000 y los RD$50,000 mensuales en instituciones como el Programa Supérate, que se supone está destinado a ayudar a familias vulnerables, la Contraloría General de la República, entre otras.

Tal es el caso de su madre, Pilar Librada Pereyra, quien está nombrada en la Contraloría General de la República devengando un salario de RD$30,000 cuando en realidad labora en la oficina de Caribe Tours en Cabrera.

Solo en el municipio de Cabrera, el Gobierno del presidente Luis Abinader destina RD$500,000 en los allegados al alcalde que no prestan servicios a las instituciones en las que están nombrados.

Al ser consultado por el programa de investigación, el politólogo David La Hoz, señaló que con esta práctica el PRM demuestra que no es un partido moderno como lo indica su nombre, sino que es tan tradicional como los otros a los que les hizo críticas en el pasado cuando era oposición.

La Hoz señaló que estos negocios políticos, como calificó el tranfugismo en varios alcaldes del país, invitan a la reflexión de los ciudadanos sobre el destino que el Gobierno le da a los impuestos que pagan.

El reconocido politólogo señaló que los políticos dominicanos, tanto los que están ahora como los que estaban antes, usan el presupuesto nacional a sus intereses políticos.

Por lo visto, el tranfugismo político, que no está sancionado en las leyes de partidos y de régimen electoral por resistencia de los partidos, seguirá siendo una de las mayores dificultades que tiene la democracia dominicana.